9 may 2011

Osama: El Nacimiento de un Icono


Toda clase de especulaciones económicas y posibles escenarios político-estratégicos han surgido tras la muerte del líder de Al-Qaeda, pero pocos se han detenido a analizar el lado netamente artístico de dicho acontecimiento y las repercusiones que éste va tener en la imaginería visual de los próximos años.

Porque querámoslo o no, debido a la creciente sobreexposición audio-visual y gráfica que ha recibido el líder yihadista (y sus actuares) en los últimos diez años, Osama esta a pasos de convertirse en el nuevo “Che” Guevara para el siglo XXI, alzándose como una figura de masas repetida hasta el cansancio, que logra una total desapego de su significado político-cultural y se reinterpreta y deforma según los ideales y temores de cada generación, dando origen a un icono que no tiene un significado en sí mismo, sino que pasa a conformar simplemente una imagen del inconsciente colectivo que cualquier adolescente con antojos de rebeldía puede llevar en su camiseta.

Gracias a las nuevas tecnologías, la imagen de Osama se propaga en la sociedad con un volumen y una velocidad de impacto jamás vista hasta ahora y lo único que quedaría por esperar para su consagración como efigie de masas, es el trabajo de algún artista caritativo que defina la estética inconfundible que todo icono pop debe llevar. Así como Alberto Korda inmortalizó para siempre al guerrillero argentino en una de las fotografía mas reproducida de la historia; o como el afiche “Hope” realizado en el 2008 por Shepard Fairey para retratar al entonces candidato Barack Obama, solo vasta esperar para ver cuál va ser la forma definitiva con que se consolide la imagen del hombre más buscado del siglo. Y claramente, la sociedad de consumo lo espera con ansia.

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